PROLIFERAN LOS VIRUS RESPIRATORIOS, PERO AÚN NO HAY PICO DE CASOS

Aunque la influenza continúa siendo el virus predominante en Corrientes, las autoridades sanitarias confirmaron la circulación del Virus Sincicial Respiratorio (VSR), principal causante de bronquiolitis en lactantes. En el país se registran más de 38.500 casos de bronquiolitis y 563 internaciones por VSR en lo que va del año.

Con la llegada del invierno y el descenso sostenido de las temperaturas, las infecciones respiratorias volvieron a instalarse entre las principales preocupaciones sanitarias en todo el país. Si bien la influenza continúa siendo el virus de mayor circulación en Corrientes, el Virus Sincicial Respiratorio (VSR), principal causante de bronquiolitis y neumonía en los primeros meses de vida, ya comenzó a detectarse en la provincia y los especialistas consideran que las semanas de mayor impacto todavía están por delante.

Los datos nacionales reflejan el avance de estas patologías. Según el último Boletín Epidemiológico Nacional del Ministerio de Salud, durante las primeras 22 semanas de 2026 se notificaron más de 38.577 casos de bronquiolitis, lo que representa una tasa de 2.667,3 casos cada 100.000 habitantes, además de 563 internaciones asociadas al Virus Sincicial Respiratorio. Sin embargo, los expertos consideran que el mayor volumen de contagios aún no se produjo, ya que históricamente la circulación viral alcanza su máxima intensidad durante julio.

En Corrientes, la directora de Epidemiología, Angelina Bobadilla, explicó a diario época que la provincia atraviesa una etapa de crecimiento de consultas por enfermedades respiratorias, aunque aclaró que todavía no se alcanzó el pico de atención en los centros de salud.

“Estamos en una etapa en la que crece la afluencia de casos de infecciones respiratorias por la circulación activa, aunque aún no tuvimos picos de atenciones. El VSR es un virus que produce bronquiolitis en niños de hasta dos años. Se diagnosticaron casos, pero sigue siendo más frecuente la influenza A y B, con predominio de la primera. Por la vacunación a las embarazadas, la curva es menor que en años anteriores”, explicó la funcionaria.

El frío favorece los contagios
Bobadilla aclaró que las bajas temperaturas no generan por sí mismas las enfermedades respiratorias, aunque sí crean condiciones favorables para la transmisión.

“La persistencia de los días con bajas temperaturas no es la causa de la proliferación de enfermedades respiratorias, pero sí predispone a los contagios porque permanecemos más tiempo en espacios cerrados y se ventilan menos los ambientes”, señaló.

En ese contexto, insistió en mantener las medidas preventivas que demostraron eficacia durante los últimos años: ventilar los ambientes aun cuando haga frío, lavarse frecuentemente las manos, consultar al médico ante la aparición de síntomas respiratorios y permanecer en el domicilio durante el período de enfermedad para evitar nuevos contagios. También recomendó utilizar barbijo cuando una persona con síntomas deba estar en contacto con otras.

La principal amenaza para los más pequeños
El Virus Sincicial Respiratorio constituye la principal causa de bronquiolitis y neumonía en menores de un año y representa una de las enfermedades que más internaciones pediátricas provoca cada invierno.

Si bien la incorporación de la vacuna para embarazadas al Calendario Nacional de Vacunación en 2024 significó un cambio importante en la prevención, los especialistas advierten que todavía existen grupos de bebés que llegan sin protección suficiente a su primera temporada de circulación viral.

La inmunización durante el embarazo permite que la madre produzca anticuerpos que luego son transferidos al bebé antes del nacimiento, brindándole protección durante aproximadamente los primeros seis meses de vida, etapa en la que el riesgo de desarrollar cuadros graves es mayor.

Como complemento de esa estrategia, este año el Ministerio de Salud de la Nación incorporó un anticuerpo monoclonal de acción prolongada destinado a bebés con mayor riesgo de desarrollar complicaciones, especialmente prematuros y niños con determinadas cardiopatías congénitas.

El objetivo es disminuir la morbimortalidad asociada al Virus Sincicial Respiratorio y reducir la cantidad de internaciones pediátricas durante la temporada invernal.

No obstante, los infectólogos remarcan que todavía existen brechas de cobertura. Al tratarse de una estrategia de vacunación estacional, algunos niños nacidos fuera del período previsto para inmunizar a las embarazadas llegan a los meses de mayor circulación viral sin niveles suficientes de anticuerpos.