La Libertad Avanza necesita 16 votos ajenos para modificar el sistema electoral, pero los acuerdos con las provincias y los bloques aliados siguen estancados. En ese escenario, cobran relevancia las definiciones que días atrás dio el gobernador Juan Pablo Valdés sobre las Paso y su relación con la Casa Rosada.
Los principales jugadores del equipo del presidente Javier Milei no logran destrabar la reforma electoral en el Senado de la Nación y las negociaciones con gobernadores y bloques aliados se acumulan sin resultados. La Libertad Avanza (LLA) cuenta con 21 senadores propios y necesita 37 votos para aprobar la iniciativa, lo que implica sumar al menos 16 apoyos de otros espacios. Esa cuenta, hoy, no cierra, y por eso la Cámara alta mantiene una actividad limitada desde hace semanas, a la espera de que avancen los acuerdos políticos.
La última reunión de comisión sobre el proyecto fue el 15 de septiembre y, desde entonces, el debate está paralizado. Mientras los focos se concentran en Diputados por lo que pueda ocurrir con el Decreto 70/2023, en los pasillos del Senado la reforma electoral se volvió un tema casi tabú.
