ESPECIALISTA EN EDUCACIÓN ANALIZÓ EL DESASTRE DE LAS PRUEBAS PISA

En el marco del debate sobre la calidad educativa tras la difusión de los resultados de las evaluaciones PISA, el Dr. Gustavo Zorzoli, docente, investigador y exrector del Colegio Nacional de Buenos Aires, trazó un diagnóstico crítico sobre la realidad de las escuelas argentinas durante una entrevista con Equipo de Noticias.

Según explicó el especialista, la caída constante en el rendimiento de los estudiantes no resulta una novedad dentro del sistema. “No nos sorprenden los resultados; venimos desde hace más de 20 años con una pendiente negativa, cada vez los resultados son un poco peor”, afirmó. En ese sentido, detalló que Argentina se ubica entre los últimos puestos a nivel internacional y precisó que “ocho de cada 10 chicos de alrededor de 15 años no llegan ni al nivel básico en matemática”, lo que les impide resolver problemas elementales de porcentaje, cálculo de áreas o reglas de tres simple tras más de una década de escolaridad obligatoria.

Al analizar los factores institucionales, Zorzoli advirtió que las instituciones escolares han ido sumando responsabilidades que sobrepasan su misión principal. “La escuela hoy hace infinidad de cosas diferentes a las de enseñar: se preocupa por la salud mental, la salud física, la alimentación, la vacunación y el acompañamiento”, señaló. Frente a esta sobrecarga asistencial, sostuvo que “los docentes han perdido el foco” de lo estrictamente pedagógico, lo que sumado al incremento del ausentismo y al relajamiento de los esquemas de promoción, permite a los alumnos avanzar de año adeudando materias sin incorporar aprendizajes fundamentales.

En relación con los contenidos pedagógicos, el investigador identificó una fuerte contradicción en el sistema nacional. “Tenemos diseños curriculares hermosos y muy exigentes, pero no trabajamos esencialmente con la matemática básica que debemos enseñar y que los chicos deben aprender”, aseveró. Zorzoli cuestionó las modificaciones metodológicas adoptadas desde finales de la década de 1980 y defendió el valor del cálculo mental y el aprendizaje de memoria de herramientas básicas (como las tablas de multiplicar) para estimular el desarrollo cognitivo. En este sentido, el especialista alertó sobre el impacto del desinterés y el mal uso de la tecnología dentro del aula. “Nuestras aulas son las aulas más complejas para enseñar”, sostuvo, al señalar que Argentina encabeza los registros donde los propios alumnos manifiestan mayores distracciones e interrupciones que dificultan la concentración. Además, destacó la tendencia de países desarrollados que están retornando al lápiz, el papel y el pizarrón tradicional frente a las falencias del modelo totalmente digital.

En cuanto a las causas institucionales, el experto fundamentó que a partir de la Ley Nacional de Educación en 2006 se avanzó en la inclusión y en la obligatoriedad de la escuela secundaria hasta los 18 años, pero se descuidó el aprendizaje pedagógico. “Hoy somos uno de los países que más chicos tienen en la escuela, pero al mismo tiempo somos uno de los países donde menos aprenden”, enfatizó. Asimismo, advirtió sobre el incremento del ausentismo escolar y el relajamiento en las normas de promoción, esquemas que permiten a los estudiantes avanzar de año o terminar la secundaria adeudando múltiples materias sin incorporar contenidos clave.

Por último, el investigador reivindicó el valor del estudio memorístico básico y del cálculo mental para el desarrollo cognitivo. “Uno piensa con los conocimientos que tiene, no con lo que está en internet o en la inteligencia artificial”, aseveró, remarcando que depender exclusivamente de dispositivos externos impide la formación de ciudadanos autónomos. Si bien reconoció que jurisdicciones como Córdoba y la Ciudad de Buenos Aires obtienen indicadores un poco más favorables dentro del contexto nacional, instó a reubicar a la educación en el centro de la agenda pública y política.