MUCHO MÁS QUE UNA PEREGRINACIÓN: UN LEGADO PROVINCIAL PARA PRESERVAR

Mientras miles de peregrinos colmaban las calles de Itatí para honrar a la Virgen en una nueva celebración de la Coronación Pontificia, Marcelo Gómez hacía una pausa en el trajín de esos días intensos para hablar de un proyecto que, según sostiene, comenzó mucho antes que cualquier expediente administrativo. Porque antes de pensar en la UNESCO hubo una comunidad que decidió mirar con otros ojos una tradición que la define desde hace siglos.

Miembro de la Cooperativa Sanluiseño Rapó e integrante del equipo que impulsa la postulación de la Peregrinación de San Luis del Palmar a Itatí como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, Gómez resumió el espíritu de la iniciativa con una frase sencilla: “Lo que buscamos es resguardar lo que nos han legado para que nunca se pierda”.

Aunque la iniciativa hoy tiene proyección internacional, el camino comenzó hace casi una década. “La UNESCO desde 2003 viene salvaguardando el patrimonio cultural inmaterial del mundo. Nosotros queremos que esta manifestación también pueda integrar esa lista. La intención es proteger algo que heredamos después de muchísimas generaciones para que todo el avance tecnológico y los cambios culturales no lo hagan desaparecer”, explicó.

Lejos de tratarse de una declaración honorífica, expresó que el reconocimiento implica un compromiso permanente de preservación. “Nadie ama lo que no conoce. Primero teníamos que ser nosotros mismos, los portadores de este patrimonio, quienes entendiéramos el valor de lo que tenemos”.

Esa convicción comenzó a tomar forma en 2017, cuando participó de un taller sobre Patrimonio Cultural Inmaterial organizado por especialistas latinoamericanos. Allí surgió la certeza de que la peregrinación reunía todas las condiciones para iniciar el largo proceso de reconocimiento.