La Policía volvió a allanar la vivienda de una familia numerosas veces investigada en el delito de narcotráfico. En esta oportunidad detuvieron a una mujer. Su esposo ya estaba preso por igual delito. Hallaron más de 230 envoltorios de droga, arma y municiones.
Con un nuevo allanamiento la Policía volvió a desbaratar un punto de venta de drogas al menudeo en una casa donde, con anterioridad, habían descubierto el cometido de igual delito. Por tercera vez constataron que el lugar, ubicado en el barrio Colombia Granaderos de la capital provincial, funcionaba como un “kiosco” de venta de cocaína.
En esta oportunidad detuvieron a una mujer. En ocasión anterior habían apresado a su marido, quien aún continúa privado de la libertad, explicaron fuentes cercanas a la causa.
Como resultado de la requisa efectuada por detectives de la Dirección General de Drogas Peligrosas y Crimen Organizado, descubrieron la existencia de 236 envoltorios, tipo “alitas”, de estupefaciente dispuesto para su comercialización.
Con una orden del Juzgado de Garantías ingresaron al domicilio situado a escasos metros de la esquina entre las calles Necochea y Chile del barrio Colombia Granaderos.
Junto a personal de la División Policía de Alto Riesgo sorprendieron a los moradores del inmueble, en especial a una mujer identificada como Eugenia María C., ya que aparecía mencionada en una pesquisa preliminar.
En el informe elevado a la Unidad Fiscal de Investigaciones Concretas número 9 consignaron el secuestro de las decenas de bolsitas de polietileno cargadas de cocaína, sumado a otros 7 envoltorios de mayor tamaño y una caja conteniendo 34 tizas pequeñas con las cuales “estiraban” la cantidad de droga.
A disposición de la Justicia se incautaron de la suma de 134.120 pesos en billetes de baja denominación, seis teléfonos celulares, recortes de polietileno, un arma de aire comprimido, cuatro tijeras y siete municiones (dos de calibre 9 milímetros, 2 calibre .22) y 2 cartuchos calibre .380.
La cocaína hallada en el allanamiento fue valuada en 5.482.290,25 de pesos.
Con respecto a la mujer involucrada trascendió que se trata de la pareja de un hombre que se encuentra detenido y procesado, desde tiempo atrás, en una causa penal como autor de similar delito.
El “kiosco” de drogas funcionaba en la vivienda, levantada a poco más de una cuadra de la comisaría Decimonovena.
El domicilio estuvo en el foco noticioso en otras dos ocasiones porque fue allanada en investigaciones sobre igual modalidad delictiva, en los meses de abril de 2021 y en diciembre de 2025, consignaron las fuentes consultadas.
