En la mañana de este lunes comparecieron los tres sindicados asesinos del jubilado Hugo Alejandro Ivarrola, que el pasado miércoles le hicieron una entradera en su domicilio y tras torturarlo más de dos horas para que les dijera donde tendría el dinero de la jubilación, lo terminaron asesinando cortándole el cuello.
Bien temprano en la mañana de este lunes, el fiscal Cesar Collado que está investigando el asesinato de Ivarrola, ordenó el traslado de Agustín Rodrigo Gonzales (21 años), Héctor Edgardo Soto (39 años) quien es padre del joven de 21 años, y es el detenido que hace 20 años fue condenado por el asesinato de otro jubilado, y por último también condujeron a Agustín Mauricio Soto (29 años) hermano del otro homicida.
Los detenidos designaron como abogados a un defensor oficial, quien seguramente mañana martes cuando vuelvan a ser requeridos por la fiscalía para la correspondiente imputación del homicidio, estarán junto a sus defensas.
EL CASO
Cabe recordar que el jubilado fue encontrado muerto en el domicilio de una vivienda en el barrio Lamadrid, por un familiar, quien al nos saber nada de Ivarrola, por mas de un día, decidió acudir hasta el domicilio, fue ahí que se encontró con la macabra escena de su pariente cruelmente asesinado. Rápidamente alerto al 911, que en contados minutos se presentaron en el lugar, quien alertaron al fiscal de turno, en ese momento Collado, quien se traslado hasta la misma escena del crimen, y observo el lugar, como así el trabajo de los peritos del Gabinete Científico del Poder Judicial, que levantaron todas las pruebas.
con el paso de las horas del mismo jueves, y la testimonial de un familiar de Ivarrola, se pudo corroborar que las tres personas detenidas sindicadas como los asesinos del jubilado, habría sido los principales sospechosos, por lo que el fiscal ordeno la inmediata detención. Sobre todo, cuando desde el domicilio de uno de ellos, se encontró parte del dinero que llevaron del domicilio de la víctima, mientras que, en otro domicilio, se encontraron prendas de vestir de uno de los involucrados, con una importante cantidad de manchas de sangre.
Con todas esas pruebas, aunque restaría algunas de cámaras de vigilancia, el fiscal Collado, está bien avanzado para determinar el grado de responsabilidad de los detenidos, en el crimen del jubilado.
