EL PUENTE GENERAL BELGRANO BAJO ALERTA: IMPULSAN MEDIDAS URGENTES DE PROTECCIÓN

Un foro vecinal correntino, junto con un diputado nacional, promueve una ley para instalar mallas de contención. En menos de tres años, casi 300 personas intentaron arrojarse desde el viaducto.

La preocupación crece y tiene estado público. En la ciudad de Corrientes, organizaciones vecinales impulsan un proyecto para instalar barreras de protección en el Puente General Manuel Belgrano que une ambas provincias, ante el alarmante incremento de intentos de suicidio registrados en los últimos años.

La iniciativa es promovida por el Foro de Organizaciones Vecinales (Forve), que trabaja en conjunto con el diputado nacional Juan Fernando Brügge en la elaboración de un proyecto de ley que será presentado en el Congreso. La propuesta contempla la colocación de mallas de contención, barreras de seguridad y dispositivos de prevención a lo largo del viaducto entre Chaco y Corrientes.

Las cifras que motivan el proyecto son contundentes. Según datos de la organización Ángeles del Puente, unas 260 personas intentaron arrojarse desde el puente entre agosto de 2023 y marzo de 2026. Se trata de registros relevados durante el período de actividad del grupo, que patrulla la zona las 24 horas.

“Los intentos crecieron exponencialmente en los últimos meses, por eso reflotamos esta idea para desalentar estas acciones”, explicó Julio Maciel, presidente del Forve. Además, señaló que el objetivo es que la normativa tenga alcance nacional y luego sea adoptada por provincias y municipios.

Conciencia, articulación y antecedente

El proyecto no solo apunta a la infraestructura, sino también a generar conciencia y articulación. Desde el foro convocan a organizaciones civiles a involucrarse ante lo que consideran una falta de respuesta del Estado nacional, al tiempo que remarcan la necesidad de acompañamiento por parte de las áreas de salud mental.

Como antecedente, mencionan la experiencia del Puente Golden Gate, donde en 2024 se completó la instalación de una red de acero inoxidable a lo largo de sus 2,7 kilómetros. El sistema, ubicado a seis metros por debajo de la acera, logró reducir significativamente los suicidios: de un promedio anual de treinta casos en las últimas dos décadas a solo ocho en el primer año de funcionamiento, lo que representa una caída de 73%.

“Buscamos que sea un puente de unión y vida, no de suicidio”, resumió Maciel, al sintetizar el espíritu de una iniciativa que busca transformar un punto crítico en un espacio más seguro para todos.