El osobuco a $8000 encabeza las ventas para comidas rendidoras. La aguja y el bife ancho completan el podio en las carnicerías.
En tiempos donde el bolsillo obliga a sacar cuentas finas, la carne sigue ocupando un lugar central en la mesa de los chaqueños. NORTE TV recorrió la carnicería El Corte, para conocer los cortes más consumidos todos los días. Osobuco, aguja, bife ancho y costilla, opciones que combinan precio accesible y buen rendimiento son los más elegidos por las personas.
“Lo más elegido hoy son los cortes populares para todo tipo de producción”, explicó Gabriel Cardozo, encargado de ventas del local.
El osobuco se posiciona como una de las estrellas para el clásico puchero o preparaciones al disco. “Es rendidor, tiene buen caracú y queda espectacular”, detallaron desde el mostrador. La aguja, en tanto, es elegida para churrascos rápidos a la plancha, mientras que el bife ancho gana terreno entre quienes buscan una opción más jugosa para la parrilla.
El asado, infaltable
Si bien los cortes económicos lideran el consumo diario, el asado del fin de semana sigue firme. La costilla de ternera es una de las más solicitadas. Los carniceros recomiendan observar ciertos detalles antes de comprar: grasa blanca, textura firme y hueso pequeño, señal de que se trata de un animal joven.
“Cuando vas al asado no le saques toda la grasa, porque es lo que le da sabor y jugosidad”, aconseja Cardozo.
Para una parrillada completa para cuatro personas, el cálculo ronda entre $24.000 y $25.000, incluyendo achuras como riñón (desde $3900), tripa (desde $6900), chorizos 70-30 (70% carne, 30% tocino), además de algún corte vacuno para completar la grilla.
“Con 10.000 pesos por persona, incluyendo bebida, comés una parrillada completa. Hoy no comés una hamburguesa por eso”, sostienen en el local.
Tortuguita, picaña y opciones para el horno
Otros cortes que mantienen su demanda son la tortuguita, ideal para horno o parrilla, la tapa de cuadril (conocida popularmente como picaña) y la colita de cuadril, recomendada para estofados o mechada con jamón y queso.
También crece la venta de hamburguesas artesanales y embutidos elaborados en el propio comercio, como salamines y chorizos secos.
Entre bromas de mostrador y clientes habituales, quedó claro que el ritual de la carne sigue siendo parte de la identidad local. “Acá todo es carne vacuna, calidad garantizada”, remarcó Cardozo.
Más allá del humor, la escena refleja una constante: pese a las dificultades económicas, el asado continúa siendo un punto de encuentro social y familiar. Y mientras los precios se ajustan, los consumidores priorizan cortes rendidores y asesoramiento en el mostrador para estirar cada peso sin resignar sabor.
