Claudia Esquetino declaró prescripta la causa contra Núñez Barúa, quien había sido sorprendido conduciendo pese a estar inhabilitado por diez años.
Jessica Vasconcelo, de 31 años, el 21 de enero de 2016 la chocaron cuando iba con su novio en moto por avenidas Belgrano y Alvear. El conductor de la camioneta Juan Gilberto Núñez Barúa fue juzgado dos veces: en el primer juicio recibió una pena de tres años en suspenso, pero los padres de la víctima recurrieron y finalmente se realizó otro juicio, y recibió una pena de tres años y seis meses.
Estuvo muy poco tiempo privado de la libertad: primero en la comisaría Octava y luego le colocaron una tobillera para seguir con prisión domiciliaria. En ese lapso, la familia Vasconcelo denunció diversos tipos de incumplimientos y privilegios. Una parte de la condena la cumplió concurriendo al establecimiento de pre egreso, donde Núñez Barúa realizó diversos cursos y así ejecutó la pena.
Núñez Barúa no irá a juicio por la desobediencia judicial al ser sorprendido conduciendo nuevamente pese a estar inhabilitado por diez años. Fue el propio Francisco Vasconcelo, quien lo sorprendió infringiendo la ley. La causa halló varios escollos por cuestiones dilatorias de la defensa de Núñez Barúa y por la inacción de la Justicia, que permitió que los plazos avanzaran hasta concretarse la prescripción.
UNA NUEVA PROTESTA ACTIVÓ EL FALLO DE ESQUETINO
El jueves 5 de febrero, Francisco y María Gallardo, madre de Jessica, junto con otros familiares realizaron una sentada frente al Superior Tribunal de Justicia (STJ). Una vez más, obligaron con dicha medida a trabajar a quienes debían impartir justicia. Así fue que la jueza Correccional 3, Claudia Esquetino, el mismo día resolvió en un fallo inesperado para los Vasconcelo dar por prescripta la causa y sobreseer totalmente y definitivamente a Núñez Barúa por haber conducido un vehículo pese a que no podía hacerlo.
Ante este nuevo golpe, Francisco se comunicó con NORTE: “Es una demostración más de la falta de sentido común que tienen los jueces que desoyen a las víctimas, que no escuchan a los que venimos peleando hace diez años”. Y aclaró: “Vamos a apelar la decisión e iremos nuevamente con un recurso a la Corte Suprema de Justicia”. Por otra parte, dejó en claro el criterio demostrado en este período por los jueces miembros del máximo tribunal: “Confiaremos una vez más en el Superior Tribunal de Justicia porque siempre han sido empáticos y correctos con el justo derecho de las familias que sufrimos la muerte de una hija”.
María también se expresó: “Estamos muy dolidos, sentimos mucho que la jueza Esquetino no tenga un poco de compasión. Núñez Barúa mató a mi hija dejando a dos niñas sin su mamá, nos destruyó por completo”.
