La víctima salió con su esposa a comprar torta parrilla y dos sujetos a bordo de una moto lo acribillaron en avenida Rissione y Pellegrini.
Eduardo Oscar Gómez salió con su esposa a comprar torta parrilla y dos sujetos a bordo de una motocicleta lo acribillaron en avenida Rissione y Pellegrini. El lunes a las 9 comienza el juicio por jurados.
Una tarde de primavera con una temperatura agradable, el miércoles 16 de noviembre de 2022, se vio interrumpida por varias detonaciones que alertaron a los vecinos de Villa San Martín. Un puesto callejero fue el lugar que el matrimonio integrado por Eduardo Oscar Gómez (22) y Angélica Canteros escogió para comprar torta parrilla. En ese sitio, de avenida Rissione y Pellegrini, Cristian Pitalá y Santiago Caballero (que tenía 16 años) llegaron en una moto. El menor conducía y Pitalá iba de acompañante.
Según la declaración de la viuda de Gómez, fue él quien efectuó los cinco disparos que acabaron con la vida de su esposo. Este punto será relevante durante el juicio por jurados que comenzará el lunes 9 en el Centro de Estudios Judiciales, ya que la defensa de Pitalá, como estrategia, quiere cargar la responsabilidad en Caballero, quien al ser menor en ese momento no tendría responsabilidad penal. Sin embargo, la querella a cargo de Pablo Vianello sostiene que el adulto fue quien concretó el crimen a sangre fría. Es más, Gómez se interpuso en la línea de fuego y evitó que uno de los balazos impactara en su esposa Angélica. Gómez murió de inmediato y, pese a los esfuerzos desesperados de su mujer que buscó asistirlo, nada pudo revertir el cuadro fatal. Los asesinos huyeron en la moto con la que sorprendieron al matrimonio, que también se desplazaba en motocicleta.
NO SE SABE EL MOTIVO DEL HOMICIDIO
Acerca del móvil del crimen, no se ha podido determinar, aunque extraoficialmente se cree que podría tratarse de un ajuste de cuentas por varios problemas entre Pitalá y Gómez. Una fuente reveló a NORTE que otra de las hipótesis es que Gómez habría baleado a Caballero en el pasado y este juró vengarse, pero en la causa dichas pistas no constan. Varios videos permitirán reconstruir el derrotero de ambos acusados, que estarán lunes 9, martes 10, miércoles y jueves 12 de febrero ante un jurado popular que dará veredicto.
Será en el Centro de Estudios Judiciales, frente a la plaza 25 de Mayo. La acusación es homicidio agravado, y en caso de que Caballero sea hallado culpable, teniendo en cuenta que era adolescente el día del crimen, intervendrá el Juzgado de Niñez, Adolescencia y Familia.
SIN TRANSMISIÓN DE LOS ALEGATOS
La jueza de la Cámara Tercera en lo Criminal, Lorena Padován, es quien conducirá el juicio por jurados, con la intervención del fiscal de Cámara Juan Martín Bogado. Por el lado de la querella estará Pablo Vianello, quien representa a Graciela Segovia ( mamá de Gómez), mientras que Juan Varas será el defensor de Caballero. Por Pitalá lo hará una defensora oficial.
La jueza Padován, durante dos audiencias preliminares celebradas esta semana, determinó que los alegatos de apertura y clausura no serán transmitidos ni difundidos desde el área de prensa del Poder Judicial, debido a la situación de Caballero. Por otro lado, habilitó únicamente la transmisión el día del veredicto y autorizó a las partes a efectuar declaraciones a la prensa en consonancia con la libertad de expresión y de información, siempre y cuando no se afecte el derecho superior de uno de los acusados que era adolescente en 2022.
EL “GATILLERO”, UN DELINCUENTE PELIGROSO QUE TUVO VARIOS PRIVILEGIOS
Cristian Pitalá, apodado “Gatillero”, espera con prisión pereventiva en el Complejo Penitenciario I de Resistencia el juicio por jurados. Pero allí está por un intento de homicidio cuando estaba en libertad por la polémica fianza que le había fijado la entonces jueza de la Cámara de Apelaciones, Mercedes Riera . A los pocos meses, o sea en 2023, Pitalá pagó 100.000 pesos y se fue a la casa. Una condena por violencia de género de dos años de manera condicional, un crimen aún sin juzgarse y un intento de homicidio pusieron entre las cuerdas a Pitala.
El delincuente tenía una tobillera por haber golpeado y privado de la libertad a su pareja, y en marzo de 2025 baleó a un joven en un domicilio de Sargento Cabral y Güemes. A partir de ese hecho fue que la jueza Padován, que interviene en el juicio por jurados, resolvió dictarle la prisión preventiva con la finalidad de garantizar que el peligroso hombre de 31 años esté a derecho y sea juzgado.
