TRES SALIDAS DIARIAS DE BOMBEROS POR SINIESTROS EN VIVIENDAS

La media se mantiene respecto de años anteriores. El calor y las fallas eléctricas siguen siendo el factor de riesgo en casas precarias y antiguas.

Durante la actual temporada de altas temperaturas, el casco urbano de Resistencia registra un promedio de tres salidas diarias de bomberos por incendios estructurales, una cifra que se mantiene en niveles similares a los de años anteriores.

Así lo confirmó el director del cuerpo activo, comisario mayor Wilfrido Dellamea, quien detalló que la mayoría de los siniestros se origina en viviendas particulares, principalmente por fallas eléctricas vinculadas al aumento del consumo energético.

Datos que se repiten

Según explicó Dellamea, el promedio de intervenciones por incendios estructurales durante los meses de calor ronda las tres salidas diarias, una estadística que no muestra variaciones significativas respecto de temporadas anteriores. “Es el promedio histórico que manejamos en esta época del año”, indicó.

El jefe del cuerpo activo remarcó que, si bien no se trata de un incremento extraordinario, la frecuencia sostenida de los siniestros obliga a reforzar las tareas de prevención y concienciación, especialmente en los sectores más vulnerables de la ciudad, donde el riesgo se multiplica.

Precarias y antiguas

La mayor parte de los incendios urbanos se registra en viviendas precarias y en casas antiguas, donde las instalaciones eléctricas no están preparadas para soportar la demanda actual. “Con las altas temperaturas, la gente utiliza más electrodomésticos para enfriar sus domicilios, como ventiladores y aires acondicionados”, explicó Dellamea.

En muchos casos, estas viviendas no cuentan con cableados adecuados para ese nivel de consumo, lo que provoca sobrecalentamiento de los cables, cortocircuitos y principios de incendio. “Cuando no llegamos a tiempo, el fuego se declara y se puede perder toda una vivienda”, advirtió el comisario mayor.

Recomendaciones para evitar incendios

Desde bomberos insisten en la importancia de la prevención, especialmente en viviendas antiguas o precarias. La principal recomendación es que los vecinos hagan revisar sus instalaciones eléctricas por un profesional matriculado para verificar si están en condiciones de soportar los electrodomésticos que utilizan.

Dellamea explicó que, al llegar a una emergencia, muchas veces los domicilios cuentan con disyuntor, lo que permite que el sistema corte automáticamente el suministro. En otros casos, el personal procede a la desconexión desde el pilar o coordina con operarios de la empresa eléctrica para cortar el cableado aéreo. “Eso nos permite trabajar con mayor seguridad y evitar que el incendio se agrave”, concluyó.