Un nuevo accidente en el denominado “cruce la muerte” genera polémica y discusiones en torno a la falta de control y prudencia.
QUITILIPI (Agencia). Un nuevo accidente de tránsito se registró en el polémico “cruce de la muerte” de las rutas provincial 4 y nacional 16, a pocos kilómetros del acceso a esta ciudad.
El siniestro vial agudizó el constante reclamo comunitario por la imperiosa necesidad de una rotonda y esta vez se agregó una dura queja del familiar de uno de los conductores por la falta de atención adecuada en el hospital quitilipense.
La colisión –ocurrida a plena luz del mediodía- tuvo como protagonistas a una camioneta Toyota Hilux de Secheep conducida por un operario de 53 años y una Renault Duster en la que viajaban cuatro integrantes de una familia procedente de Córdoba capital.
Las causas del choque no se establecieron con exactitud, pero se informó que el vehículo de la empresa energética circulaba por la arteria provincial con dirección sur-norte y los cordobeses lo hacían por la ruta nacional en sentido ascendente.
Como consecuencia del impacto, tres de las cinco personas involucradas sufrieron lesiones y fueron trasladadas en ambulancia al hospital local. Ambos rodados presentaron cuantiosos daños en sus estructuras producto del violento golpe que no pudieron evitar al momento del paso por la intersección rutera.
EL PEDIDO DE SIEMPRE: LA ROTONDA
Un amplio despliegue de móviles policiales, sanitarios y viales demandó el accidente: comisarías de Quitilipi y Colonia Aborigen, Hospital, Grupo Motorizado COM, División Criminalística de Sáenz Peña y Corredores Viales de Presidencia de la Plaza, entre otros.
El nuevo siniestro, considerado “el primero del año”, reavivó la inquietud vecinal por la construcción de una rotonda históricamente gestionada y muchas veces prometida por los sucesivos gobiernos.
Si bien hay otros factores que considerar, como las altas velocidades y la imprudencia de algunos conductores, quedó demostrado que mayormente los choques son protagonizados por personas de otras provincias que no conocen la peligrosidad del sector y tampoco reciben información por la escasez de señalizaciones viales bien visibles y explícitas.
