El Fortín y la Academia se enfrentan en los cuartos de final con la ilusión de revivir sus noches más gloriosas en el torneo continental.
La Copa Libertadores vuelve a tener un clásico cruce argentino que promete emociones fuertes. Este martes, Vélez Sarsfield y Racing se enfrentarán en el estadio José Amalfitani por la ida de los cuartos de final, en busca de un lugar entre los cuatro mejores de América.
Vélez, campeón en 1994 bajo la conducción de Carlos Bianchi, llega con el impulso de haber eliminado a Fortaleza en octavos y de ganar recientemente la Supercopa Argentina. Con Guillermo Barros Schelotto en el banco —heredero futbolístico del Virrey y finalista de la Libertadores en 2018 con Boca—, el Fortín combina experiencia y jóvenes promesas como Maher Carrizo, goleador de 19 años con cinco tantos en esta edición.
“Va a ser un partido cerrado, luchado, peleado. Pero la serie se va a definir en Avellaneda”, anticipó el Mellizo, que buscará devolver al club a una semifinal continental después de la caída ante Flamengo en 2022.
Racing, por su parte, vive un presente opuesto en el torneo local —donde marcha penúltimo en su grupo— pero se agranda en las competencias internacionales. Tras conquistar la Copa Sudamericana en noviembre y la Recopa en febrero, la Academia eliminó a Peñarol en un ajustado 3-2 global. Gustavo Costas, de 62 años, volvió a ilusionar a los hinchas: “El equipo recuperó la mística. Contra Vélez vamos a salir a buscarlo”, aseguró.

El entrenador apostó fuerte al reemplazar a Gabriel Arias, cuestionado por errores recientes, por Facundo Cambeses en el arco.
El choque de vuelta será el próximo martes en Avellaneda. El ganador se enfrentará en semifinales al vencedor de la serie entre Flamengo y Estudiantes de La Plata.
