Cristina Kirchner seguirá con tobillera electrónica y visitas restringidas: la Justicia ratificó su prisión domiciliaria en San José 1111

La Cámara de Casación rechazó los pedidos de la defensa de la exvicepresidenta y confirmó las condiciones de su arresto domiciliario. Un fallo con fuerte tono anticorrupción y defensa de la igualdad ante la ley.

La Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal resolvió este viernes, por mayoría, que Cristina Fernández de Kirchner deberá continuar cumpliendo su prisión domiciliaria bajo estrictas condiciones, incluyendo el uso de una tobillera electrónica y restricciones en las visitas.

El tribunal también ratificó que el lugar de detención seguirá siendo su departamento en San José 1111, en el barrio porteño de Monserrat, donde cumple condena por el caso Vialidad. La exmandataria fue sentenciada a seis años de prisión por administración fraudulenta en perjuicio del Estado.

🧑‍⚖️ El fallo dividido de los jueces
El tribunal, integrado por Gustavo Hornos, Mariano Borinsky y Diego Barroetaveña, analizó tanto los planteos del abogado defensor Carlos Beraldi como los del Ministerio Público Fiscal. Si bien los tres jueces coincidieron en mantener el lugar de arresto, hubo diferencias respecto al uso de la tobillera y las visitas autorizadas.

El juez Borinsky, en minoría, sostuvo que la exvicepresidenta cuenta con custodia policial permanente y que el uso del dispositivo de vigilancia es innecesario. Además, consideró que la obligación de pedir autorización para recibir visitas es una restricción excesiva e inconstitucional.

Sin embargo, sus colegas Hornos y Barroetaveña avalaron ambas medidas, señalando que:

  • El monitoreo electrónico es un instrumento legal y necesario para asegurar el cumplimiento efectivo de la pena.
  • La custodia policial no reemplaza al control judicial.
  • Las visitas controladas protegen tanto la seguridad de la exmandataria como la integridad del proceso.

📌 La prisión domiciliaria, bajo la lupa constante
En su voto, el juez Hornos advirtió que la prisión domiciliaria es una excepción que requiere vigilancia continua, y que cualquier cambio en las circunstancias —como un eventual incumplimiento— podría derivar en un traslado o modificación del régimen.

El fallo dejó en claro que las condiciones impuestas no implican privilegios ni persecuciones, sino que responden al principio de igualdad ante la ley y a la gravedad institucional de los delitos por los que fue condenada.

🗣️ Duro mensaje contra la corrupción
Tanto Hornos como Barroetaveña remarcaron que los delitos de corrupción estructural cometidos desde el poder político exigen un cumplimiento riguroso de las penas, no sólo para castigar al responsable, sino también para reafirmar el valor del Estado de derecho.

“La sanción penal no debe verse solo como una herramienta resocializadora, sino también como un mensaje claro de que la ley se aplica sin excepciones”, sostuvo Hornos.

💬 Visitas limitadas, una medida clave según el fallo
El tribunal también valoró que la propia defensa de Cristina Kirchner había solicitado el arresto domiciliario alegando riesgos para su integridad física, lo cual justifica la necesidad de un control riguroso del entorno.

Una flexibilización de estas condiciones —advirtieron los jueces— “afectaría la eficacia del cumplimiento y debilitaría el mensaje que debe proyectar toda condena penal en casos de corrupción que lesionan las instituciones del Estado”.


👉 La decisión de Casación representa un nuevo capítulo judicial para la exvicepresidenta, y un mensaje claro del sistema judicial: en casos de corrupción, la ley se aplica sin distinciones.