El avance incesante del río Paraná dejó a más de 40 familias aisladas en el barrio Itatí, en la zona de la avenida Chacabuco al fondo. El agua cubre varias viviendas y mantiene a otras al límite de la inundación. Pese a que el Gobierno provincial habilitó un centro de evacuados en la Escuela Nº 293 Donato Álvarez —ubicada en el barrio Pujol— para recibir a mujeres y niños de los sectores afectados como Quinta Ferré, Pujol, Sol de Mayo e Itatí, muchos pobladores optan por no irse. La decisión responde al temor a abandonar sus pertenencias y perder lo único que tienen.
Ante esta situación crítica, la propia comunidad empezó a agruparse para cocinar y brindar asistencia en la esquina de Bonpland y Chacabuco.
En una de las casas acondicionadas se preparan el almuerzo y la merienda, mientras que en otro inmueble se elabora la cena a partir de los insumos que acerca la gente. Para sortear el bloqueo del agua, un grupo de vecinos utiliza canoas para llevar viandas directamente a quienes no pueden salir de sus propiedades y prefieren no trasladarse al refugio oficial.
