EL EXINTENDENTE DE 9 DE JULIO PAGÓ A LOS FALSOS DUPUY POR PERICIAS QUE NO SE HICIERON

Hugo Sebastián Ynsaurralde fue intendente de la localidad de 9 de Julio cuando Loan Danilo Peña desapareció. A dos años y cuatro meses aquel suceso, declaró en el juicio seguido a 17 personas por la sustracción pero también por el presunto entorpecimiento de la investigación y dejó revelaciones que pusieron en estado de alerta a un grupo de sospechosos.

La Municipalidad de 9 de Julio, según precisó Ynsaurralde en su testimonio de este miércoles, desembolsó una cifra estimada de entre 2,5 millones y 2,8 millones de pesos en aportes al grupo de 9 personas supuestamente integrantes de la Fundación Dupuy a las que se acopló “El Americano” Nicolás Soria.

Ese monto está conformado, dijo el exjefe comunal, por una transferencia y un cheque por un total de 1,8 millón de pesos y otros gastos, como los del alojamiento del contingente en el hotel “Despertar del Iberá” en el que estimó que se gastaron ehtre 600 y 700 mil pesos.

¿Cómo fue respaldado el gasto en las cuentas municipales? Con una factura emitida por Elizabeth Cutaia, la abogada que forma parte de ese grupo de presuntos integrantes de la Fundación Dupuy.

¿Qué dice esa factura? Los conceptos incluidos fueron “pericias” e “informes periciales”, según se encargó de leer Ynsaurralde en plena audiencia, munido de una carpeta con documental donde se encontraba ese comprobante emitido por Cutaia.

“¿Usted vio esas pericias o recibió esos informes?” le preguntó el fiscal Carlos Schaefer al exintendente, que solo pudo responder negativamente.

La situación abierta por los fondos del municipio que absorvió el grupo de foráneos que llegó y alojó en el hotel de 9 de Julio a las primas y otros familiares menores de edad de Loan, configura en la acusación el supuesto delito de estafa calificada por defraudación a la administración pública con el cual vinieron requeridos al juicio, entre otros cargos penales.

No obstante, en su defensa afirman a través de sus abogados haber recibido los importes porque el jefe comunal les ofreció ayuda, algo que el propio Ynsaurralde admitió. Y asimismo, porque se ocuparon de “contener” y ofrecer asistencia a las personas vulnerables del entorno de Loan lo que, insisten, demandó erogaciones que el grupo no podía sostener.

Y por otra parte, subrayaron a través del interrogatorio al exintendente, que al hotel también fueron por iniciativa suya y que no se trató de un pedido efectuado por los supuestos integrantes de la fundación Dupuy.

Quien conectó al dirigente con el grupo en el que se encuentra Cutaia así como Alan Cañete, fue el periodista Alejandro Pueblas, que se comunicó telefónicamente para ponerlos en contacto, tras lo cual mantuvieron conversaciones y un encuentro personal.

“Camila (Núñez) y Macarena (Peña) estaban aterradas”; “me pareció que podían colaborar”; “dieron contención y acompañamiento”, fueron algunas de las frases con las que fundamentó Ynsaurralde haber abierto las puertas a los bonaerenses, aunque reconoció que no corroboró si pertenecían efectivamente a la asociación civil conducida por el abuelo de Lucio.

Vale señalar, los supuestos integrantes de la fundación Dupuy que acompañaron a Cañete y Cutaia eran Pablo Noguera, la abogada Delfina Taborda y su pareja, Leonardo Rubio, Valeria Patricia López, Verónica Machuca Yunis, Gabriel Núñez y el psicólogo tucumano Esteban Federico Rossi Colombo, a quienes se sumó Soria, considerado por el exintendente como un “lobo solitario”.