Este miércoles 30 de septiembre, el actor y doblajista italiano Peppino Mazzullo, reconocido mundialmente por ser la voz original del entrañable ratón televisivo Topo Gigio, falleció a los 100 años en la tranquilidad de su hogar ubicado en Santo Stefano di Briga, una localidad cercana a Mesina, en Italia. Con su partida, el mundo del entretenimiento despide al artífice de un éxito rotundo que traspasó fronteras para dejar un legado imborrable en la infancia de múltiples generaciones.
La noticia fue confirmada en las últimas horas por los medios locales del país europeo, quienes precisaron que el deceso del reconocido artista se produjo en su residencia del nordeste de Sicilia. A pocos meses de haber celebrado su centenario, su partida conmociona al mundo del espectáculo y pone en valor el aporte cultural que logró junto al muñeco creado por Maria Perego y Federico Caldura en 1958.
Mazzullo asumió el rol de Topo Gigio de forma definitiva en el año 1961. Dotado de un gran talento para la improvisación, el actor no se limitó únicamente a doblarlo, sino que moldeó por completo su tierna y pícara personalidad. Así nacieron latiguillos históricos que quedaron en la memoria colectiva, como su clásica frase: “¡Pero qué me dices, ma’! (Ma cosa mi dici mai?)”.
Según solía relatar el propio artista, desde la primera vez que vio al títere en los estudios de la cadena RAI sintió una conexión mística e inmediata. Gracias a ello, interpretó al ratón de manera ininterrumpida durante más de cuatro décadas, llevándolo al estrellato mundial en programas masivos, obras de teatro y en la histórica televisión de Estados Unidos.
Lamentablemente, esta no es la única noticia triste que sufrieron los fanáticos del icónico personaje durante este año. El pasado 27 de enero, falleció a los 57 años el actor y comediante mexicano Gabriel Ernesto Garzón Lozano, reconocido por darle la voz al Topo Gigio para toda América Latina. Si bien se desconocen los motivos exactos de su deceso, se sabía que el titiritero atravesaba un delicado estado de salud y a fines de 2025 sus allegados habían impulsado campañas solidarias para conseguir donantes de sangre.
