El presidente Javier Milei encabezó este lunes, desde las 10 en el Salón Eva Perón de la Casa Rosada, una reunión con su Gabinete, en la que ratificó el rumbo del programa económico y descartó que exista una crisis por la morosidad de las familias argentinas.
El encuentro, de casi tres horas, contó también con el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala, y la senadora nacional Patricia Bullrich, en la previa de una semana con definiciones clave en el Congreso.
SIN MARGEN PARA EL POPULISMO
Ante sus ministros, el Presidente reafirmó que “no va a entregar las ideas que guían su gestión” y que “al populismo no se le gana con más populismo”. Remarcó que “para ganar no se hacen trampas”, que no va a traicionar sus ideas en pos de resultados electorales y que cuesta mucho tiempo construir la credibilidad conseguida hasta el momento, por lo que dar marcha atrás implicaría perderla.
El mensaje llegó en un contexto sensible. El endeudamiento y la morosidad de las familias se instalaron en la conversación pública y se convirtieron en un eje de las críticas de la oposición, con iniciativas de gobernadores peronistas para asistir a sectores endeudados. Ese clima impulsó en el Congreso una batería de proyectos para regular a las billeteras virtuales, poner un techo a las tasas y aliviar a los sobreendeudados. La discusión ganó terreno como eje de iniciativas opositoras impulsadas por dirigentes peronistas y por una marcha convocada por la CGT.
