Zandvoort se despidió de la Fórmula 1 con una carrera cambiante, una pista húmeda, estrategias diferentes y un final que tuvo a varios pilotos peleando hasta las últimas vueltas. Para Franco Colapinto , sin embargo, quedó la sensación de que pudo haber sido mucho más.
El argentino tuvo una largada espectacular , se metió en zona de puntos y llegó a soñar con una buena cosecha para Alpine, pero una sanción por una infracción bajo bandera amarilla hipotecó completamente su carrera. Terminó 14° , mientras que Pierre Gasly rescató el décimo puesto y un punto.
La lluvia había aparecido antes de la carrera y dejó el asfalto húmedo para las primeras vueltas, aunque el pronóstico anticipaba la salida del sol y viento suficiente para secar rápidamente la pista.
Y Franco hizo lo que suele hacer en las largadas: salió como un misil. Desde el 14° lugar tuvo un pique perfecto y se devoró a los dos Audi por la izquierda de la angosta pista, ganando posiciones de entrada. Poco después, además, se produjo el accidente de Max Verstappen, quien perdió el control al pisar una zona mojada y terminó rompiendo su auto. El incidente provocó la bandera roja y obligó a una nueva largada.
Cuando la carrera volvió a ponerse en marcha, Colapinto había subido hasta el décimo lugar, mientras que Gasly había avanzado del 11° al noveno. Ambos también habían superado a Yuki Tsunoda. Adelante, Lando Norris continuaba primero, pero ahora tenía detrás a Kimi Antonelli, quien había superado a su compañero de Mercedes, George Russell.
