De acuerdo con la reconstrucción elaborada por el equipo fiscal a cargo, la dinámica de la pareja estaba marcada por episodios de agresividad que, finalmente, el 2 de agosto escalaron hasta un desenlace fatal.
En ese sentido, la Fiscalía remarcó, aproximadamente a las 7 de ese domingo 2 de agosto, Cantero y Álvarez Guardia se encontraban en la vivienda del joven y que, en un momento, tuvieron una discusión que derivó en que Cantero atacara a su pareja con cuatro puñaladas, “provocando posteriormente la muerte”.
Mediante testigos, los fiscales reconstruyeron los minutos críticos posteriores al ataque, mencionando al hermano de la imputada,que a las 7.13 recibió una llamada de Julián donde confesó haber sido apuñalado:”Me cortó, me está sangrando mucho”, relató, mientras se escuchaba de fondo la voz de Victoria Cantero recriminándole la rotura de un celular.
A esto se le sumó el testimonio de una vecina, cuya pared de su habitación está pegada al comedor de la casa de la víctima, indicó que la mañana del hecho escuchó a Victoria decir: “Dame hijo de puta mis cosas y el celular” y que luego todo “quedó en silencio”.
El hermano de Victoria acudió de inmediato al domicilio junto a su pareja. Al llegar, encontró a Julián sentado en un sofá, sin remera y visiblemente debilitado, con una mano apoyada sobre el pecho y manchas de sangre en el cuerpo.
Ante sus quejas de dolor, lo ayudó a levantarse y lo trasladó hacia el vehículo para llevarlo al Hospital Perrando. Victoria también subió al auto. Durante el trayecto, Julián manifestó: “Tengo frío”, “me duele” y “me cuesta respirar”.
También se agregó el testimonio de la pareja del hermano de Cantero quien dijo que vio salir de la vivienda pálido, sudoroso y frío a Julián, por lo que consideraron que no podían esperar una ambulancia.
Afirmó que intentó comunicarse con emergencias a las 7.29 y 7.30, pero no obtuvo respuesta. Ante esa situación, se ubicó junto a Julián en el asiento trasero y comenzó a presionar la herida mientras avanzaban hacia el Hospital Perrando. La mujer contó que se quitó el buzo para cubrirlo y trató de mantenerlo despierto durante el trayecto.
En la parte delantera del vehículo, mientras tanto, Victoria discutía con su hermano. De acuerdo con el testimonio, él le preguntó qué había ocurrido y Cantero, entre lágrimas, respondió: “¿Vos qué vas a hacer si te están pegando?”. Esa versión coincide con la primera explicación que la acusada habría dado de manera informal a un policía: sostuvo que había discutido con Julián y que, al intentar defenderse, le provocó una lesión con un elemento punzante.
La posibilidad de que Cantero haya sido agredida previamente también quedó incorporada al expediente y es uno de los puntos que continúa bajo análisis. Horas después del hecho, la imputada fue examinada y presentó eritemas, excoriaciones y una equimosis en distintas zonas del cuerpo.
No obstante, el médico policial que declaró posteriormente ante la Fiscalía calificó esas lesiones como leves y señaló que, desde el punto de vista médico-legal, eran más compatibles con “un agarre o empujón” que con una agresión física de mayor intensidad.
Además, indicó que durante su revisión no observó una lesión en la nariz.
