La reaparición del yaguareté en zonas pobladas del Interior correntino despertó la memoria colectiva de los parajes correntinos. Conformó un contexto que encierra sorpresa, admiración y, a la vez, temor.
El incremento de la población de yaguaretés exige fortalecer las pautas de coexistencia armónica entre la comunidad rural y la fauna silvestre. Aunque el yaguareté no contempla al ser humano como presa y tiende a evitar el contacto, es fundamental seguir las recomendaciones del personal técnico y de Parques Nacionales:
Normas de seguridad ante un avistamiento cercano
Conservar la calma y no correr: el instinto de huida rápida puede activar el comportamiento de caza del animal.
Hacerse notar y parecer más grande: manténgase erguido, levante los brazos o abra su campera sobre la cabeza.
No acorralar ni bloquear su paso: deje siempre una vía de escape libre para que el animal pueda retirarse.
Retroceder lentamente: hágalo sin dar la espalda y sin quitarle la vista de encima, evitando realizar movimientos bruscos.
Resguardar a los animales domésticos: se aconseja mantener a las mascotas encorraladas o dentro de la vivienda durante las horas nocturnas y de crepúsculo.
PROTOCOLO DE AVISO
Ante cualquier avistamiento fuera del núcleo del Parque Iberá, se debe dar aviso inmediato a la Dirección de Recursos Naturales de la provincia, a los guardaparques de la zona o al equipo de Fundación Rewilding Argentina para realizar el seguimiento satelital o de huellas correspondiente, garantizando tanto la seguridad de los vecinos como la protección del ejemplar.
