El eje central y más disruptivo del discurso presidencial en Rosario radicó en destacar la faceta intelectual y reformista de Manuel Belgrano en el plano de los intercambios comerciales, describiéndolo como un pionero de la libertad económica fuertemente influenciado por las corrientes británicas de la época.
«Manuel Belgrano fue uno de los grandes reformistas ilustrados y un precursor de una crítica sistemática al mercantilismo y al monopolio brindado desde el Estado», definió el presidente, Javier Milei. Seguidamente, agregó que las pasiones del creador de la bandera estuvieron ligadas a la libre empresa: «Leyó y admiró ‘La riqueza de las naciones’, los aportes de los fisiócratas, y comprendió que la riqueza no provenía de los privilegios otorgados por el poder, sino del trabajo, la producción, el intercambio y la iniciativa de las personas».
Bajo esta óptica, el Jefe de Estado no dudó en otorgarle un rol fundacional en el pensamiento económico nacional: «Por eso puede ser considerado el primer intelectual liberal económico argentino, un criollo que empezó a pensar la generación de riqueza desde la libertad económica, la propiedad y la iniciativa privada», sostuvo.
