El niño resistenciano que fue diagnosticado en Brasil recibió el alta ambulatoria en el Garrahan. Su mamá Ángeles Solís, contó a NORTE cómo continúa el proceso, que podría extenderse por un año en Buenos Aires.
Felipe, el niño de Resistencia diagnosticado con un tumor cancerígeno durante unas vacaciones en Brasil, recibió en los últimos días el alta ambulatoria en el Hospital Garrahan y continuará su tratamiento de manera controlada, pero fuera de internación.
Su mamá, Ángeles Solís, relató a NORTE que la noticia fue recibida con una mezcla de alivio, temor y esperanza. “El lunes recibimos el alta médica. Es un alta ambulatoria, eso significa que podemos salir del hospital, aunque no es nuestra casa, pero es el lugar donde vamos a tratar de darle una vida lo más normal posible”, explicó.
Felipe continuará bajo estrictos controles médicos y este mismo jueves deberá regresar al Garrahan para avanzar con su tratamiento de quimioterapia. “Él está bien clínicamente, sus valores mejoraron, y por eso nos dieron esta posibilidad de no estar internados”, agregó.
Sin embargo, el cambio también implica un desafío emocional para la familia. “Como mamá, yo me sentía segura dentro del hospital, porque ante cualquier cambio los médicos estaban atentos. Ahora salimos con mucha fe, pero también con un poco de miedo”, confesó.
Sin plazos
El tratamiento recién comienza y, según indicaron los especialistas, no hay un plazo exacto de duración. “Nos explicaron que no es lineal y que cada paciente evoluciona de manera distinta, pero en rasgos generales vamos a estar aproximadamente un año en Buenos Aires”, detalló. En principio, Felipe deberá atravesar seis ciclos de quimioterapia. Luego, no se descarta una posible cirugía en caso de que persista tumor residual. “Todo es paso a paso, como nos dicen siempre los doctores”, sostuvo Ángeles.
La madre también hizo hincapié en la importancia de visibilizar el cáncer infantil, una enfermedad que, en este caso, apareció de manera repentina. “A nosotros nos agarró de sorpresa. Es un cáncer de alto riesgo, que se manifiesta cuando aparecen los síntomas y avanza muy rápido en pocos días”, explicó.
En ese contexto, agradeció el acompañamiento y la difusión del caso. “Es muy importante que otros padres puedan conocer estas situaciones. Nosotros vamos a estar acá como familia, acompañando a Felipe en este tratamiento que recién comienza, con mucha fe y esperanza”, concluyó.
De Florianópolis al Garrahan
Cuando estaba de vacaciones en Brasil, a Felipe le descubrieron un cáncer avanzado. La historia comenzó el 24 de enero, cuando el padre del menor, Iván Adamczuk, viajó junto a sus dos hijos desde Resistencia hasta Florianópolis para pasar unos días de descanso en la costa brasileña. De camino, el niño de dos años mostró rechazo a la comida, a excepción del helado, y falta de energía. Al llegar, los síntomas empeoraron: irritabilidad, inapetencia y estreñimiento persistente.
Primero, lo atendieron en la Unidad de Pronto Atendimento, donde sostuvieron que el cuadro era un problema gastrointestinal, pero ante la falta de mejoría, una radiografía evidenció una “mancha negra” en el abdomen atribuida inicialmente a materia fecal retenida. El médico de guardia, al no quedar conforme con ese diagnóstico, recomendó estudios de mayor complejidad en el Hospital Infantil Joana de Gusmão, situado en el barrio Agronómica, a 24 kilómetros de la playa donde la familia esperaba disfrutar de unas vacaciones. Allí, los análisis revelaron la presencia de una “mancha” en el tórax; sospecharon neumonía y decidieron internar a Felipe junto a su padre. Esa misma noche, ambos pasaron a terapia intensiva por la sospecha de un tumor torácico.
Finalmente, descubrieron varios tumores en el tórax, en la médula espinal y en los huesos orbitales. Uno de ellos, en la médula, fue identificado como neuroblastoma, una patología que afecta principalmente a menores de cinco años. recibió una buena noticia este martes cuando tuvo la autorización para viajar a Buenos Aires. Los primeros días de febrero, el menor fue trasladado en un avión sanitario de la provincia de Corrientes para ingresar en el Hospital Garrahan donde es tratado su neuroblastoma.
