La empresa comunicó que en mayo dejará de prestar servicios por pérdida de ingresos. Plantea falta de rentabilidad y el Ejecutivo señala que hace aportes continuamente.
El Ejecutivo provincial y la empresa ERSA Urbano mantendrán en los próximos días una serie de reuniones en procura de encontrar un punto de acuerdo para que la concesionaria revea su decisión de dejar de prestar servicios desde el 30 de abril.
La firma considera que existe una supuesta ruptura del equilibrio económico del contrato y desde el gobierno rechazan ese diagnóstico y sostienen que, en los últimos años, el Estado realizó aportes extraordinarios para sostener la actividad.
Según documentación oficial del Ministerio de Infraestructura, la provincia instrumentó diferentes mecanismos de asistencia financiera para el sistema, entre ellos subsidios, adelantos y refinanciaciones de préstamos, con el objetivo de garantizar la continuidad del servicio y preservar las fuentes laborales.
Solo en concepto de transferencias directas entre julio de 2025 y marzo de 2026, el Estado desembolsó más de 463 millones de pesos a este grupo empresarial para sostener la operación.
Además, desde la administración provincial remarcan que la tarifa vigente y el esquema de compensaciones fueron definidos sobre la base de estudios técnicos de costos que contemplan variables como salarios, combustible, mantenimiento y demanda del servicio. Por ese motivo, el gobierno sostiene que la falta de rentabilidad planteada por la empresa no surge de los análisis económicos realizados recientemente.
De cara a la reunión, las autoridades aseguran que se evaluarán distintas alternativas para mejorar la sustentabilidad del sistema. Entre ellas figuran posibles modificaciones de recorridos, ajustes en trazas y el análisis de líneas o ramales que hoy presentan baja demanda y podrían considerarse improductivos.
