LLUVIAS INTENSAS PARALIZAN RESISTENCIA: ANEGAMIENTOS, TRÁNSITO CAÓTICO Y PRONÓSTICO QUE PREOCUPA

Resistencia volvió a quedar bajo el agua este viernes y la ciudad lo sintió en cada esquina. Tras un diciembre con lluvias récord, enero no afloja y las precipitaciones copiosas volvieron a poner a prueba a vecinos, comercios y servicios.

Las imágenes se repiten desde diciemre y continúan en este incipiente enero: avenidas con acumulación de agua, calles intransitables en varios barrios y el microcentro convertido en un tablero de ajedrez donde cada movimiento requiere cálculo y paciencia.

Muchos peatones esperaron bajo los aleros de negocios para evitar mojarse, mientras conductores avanzaban a paso de hombre, con miedo a romper motores, dañar cubiertas o quedarse varados en medio de un charco que no deja ver el asfalto.

La búsqueda de rutas alternativas es una odisea. Algunos tramos resistieron mejor, pero en otros el agua superó el cordón y cubrió por completo bocacalles. La postal incluyó desvíos improvisados, motos intentando zigzaguear entre baches y espejos de agua. En los barrios más afectados, vecinos ayudaron a empujar vehículos y a desagotar veredas para que el agua no entrara a las casas.

La Capital Nacional de las Esculturas luce hoy un paisaje desolador, con plazas anegadas y desagües al límite. Los comerciantes contaron ventas en baja y persianas a medio abrir por la merma de circulación. 

El pronóstico no trae alivio inmediato: se esperan chaparrones intermitentes para lo que queda del día y probables tormentas durante el sábado, con humedad elevada y posibles ráfagas. Ante este cuadro, las autoridades recomiendan evitar circular por zonas inundables, no sacar basura para no tapar desagües, y desconectar artefactos eléctricos si el agua ingresa a los domicilios. Para conductores, la regla es simple: si no se ve el cordón, no avanzar.

Defensa Civil mantiene guardias activas y líneas para reportar emergencias. Se solicita extremar precauciones y, de ser posible, postergar traslados hasta que mejoren las condiciones.

Con el cielo cargado y la ciudad en pausa, Resistencia vuelve a preguntar lo mismo de cada temporada de lluvias: ¿alcanza con la capacidad de desagote actual? Mientras llegan respuestas, la consigna pasa por cuidarnos entre todos y no subestimar el tiempo que, otra vez, mostró su fuerza en pocas horas.