El presidente estadounidense endurece su postura contra el régimen de Nicolás Maduro en medio de un despliegue militar sin precedentes.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, exigió este sábado el “cierre total” del espacio aéreo venezolano, en un nuevo gesto de presión hacia el régimen de Nicolás Maduro. A través de un mensaje publicado en Truth, el mandatario advirtió a “todas las aerolíneas, pilotos, narcotraficantes y traficantes de personas” que el área sobre Venezuela y sus alrededores permanecerá clausurada “en su totalidad”.
La escalada se produce mientras Washington refuerza su presencia militar en el Caribe con el portaaviones USS Gerald R. Ford —el más grande del mundo— y una operación conjunta de más de una decena de barcos, aviones de combate y unos 12.000 efectivos. Desde septiembre, estas fuerzas hundieron al menos 21 embarcaciones sospechosas y se registraron más de 80 muertes en el marco de la campaña contra las redes de narcotráfico.
Según información de la Agencia Noticias Argentinas, Trump mantuvo el fin de semana una conversación telefónica con Maduro, en la que lo instó a abandonar Caracas “en el corto plazo”. El diálogo también contó con la participación del secretario de Estado y asesor de Seguridad Nacional, Marco Rubio, lo que evidencia —según fuentes diplomáticas— que la administración republicana descartó cualquier vía de negociación para una transición política.
En esa comunicación, Trump ratificó su decisión de “terminar con los carteles de la droga protegidos por Miraflores” y exigió que no solo Maduro, sino también las principales figuras de su entorno, abandonen el país. Horas más tarde, el Departamento de Estado oficializó la inclusión del Cartel de los Soles como Organización Terrorista Extranjera (FTO), una medida que habilita sanciones económicas, congelamiento de activos y procesos judiciales contra individuos, empresas y aliados vinculados al grupo.
Rubio aseguró que el cartel “es responsable de violencia terrorista en todo el hemisferio”, mientras que la dictadura venezolana rechazó las acusaciones y negó vínculos con redes de narcotráfico. Por su parte, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, calificó la designación como una herramienta que abre “toda una gama de alternativas legales”, incluso para eventuales operaciones tácticas sobre estructuras vinculadas al cartel fuera de zonas urbanas.
La ofensiva estadounidense se desarrolla en un escenario crítico para Venezuela, que enfrenta hiperinflación, aislamiento financiero y dificultades crecientes para vender su petróleo en el mercado internacional. Washington busca asfixiar a la cúpula chavista mediante presión militar, económica y diplomática, en un capítulo que agrega tensión a un Caribe ya dominado por el despliegue de fuerzas norteamericanas.
