El analista internacional Damián Szvalb explicó a Canal 5TV que el ataque israelí en Qatar sorprende por el lugar elegido, ya que ese país actuaba como mediador en las negociaciones por los rehenes. Señaló que el conflicto se complejiza y que la guerra es difícil de ganar.
El analista internacional Damián Szvalb analizó en Canal 5TV el impacto del ataque selectivo de Israel contra líderes de Hamas en Qatar y advirtió que la ofensiva representa un nuevo capítulo en la reconfiguración de Medio Oriente tras el atentado del 7 de octubre de 2023.
“Este es el sexto país de la región que Israel ataca en lo que yo llamo la reconfiguración que decidió hacer a partir de lo que fue el ataque de Hamas. Israel decidió cambiar el statu quo en Medio Oriente y empezó a combatir en distintos frentes: Hamas en Gaza y Jordania, Hezbollah en el sur del Líbano, posiciones en Irak y Siria, y hasta una guerra de doce días con Irán. Ahora atacó Qatar, y eso sorprende por el lugar”, explicó Szvalb.
El especialista remarcó que Qatar cumplía un rol clave como mediador en las conversaciones entre Hamas e Israel, junto a Egipto y Estados Unidos: “Era el país que negociaba el cese del fuego y la liberación de alrededor de 48 rehenes, de los cuales se supone que 20 están con vida. El ataque complica mucho más esas negociaciones”.
En cuanto a las consecuencias diplomáticas, Szvalb señaló: “Qatar no va a responder militarmente, pero sí puede generar una condena muy fuerte contra Israel. Es un país que siempre se mantuvo al margen del conflicto, con una relación ambigua tanto con Hamas como con Israel y Estados Unidos. Creo que este ataque puede aislar más a Israel dentro del mundo árabe”.
El analista subrayó que la ofensiva tiene un fuerte carácter simbólico: “Israel le manda un mensaje a Hamas: no van a estar seguros en ningún lado del mundo. Pero es un mensaje arriesgado, porque Qatar es socio de Israel y de Estados Unidos, y que se produzca un ataque allí daña esos vínculos”.
Consultado sobre la eficacia de los llamados “ataques selectivos”, Szvalb reflexionó: “Hace dos años, uno de los ejércitos más poderosos y tecnológicos del mundo no pudo terminar con Hamas. Estas son guerras asimétricas: Hamas combate escondiéndose en túneles, en zonas superpobladas, usando civiles como escudos. Israel puede causar daño, pero no va a eliminar la amenaza de Hamas. Como mucho, la minimiza por un tiempo”.
Gentileza: Canal 5TV
