La provincia de Sweida vive sus días más sangrientos en años. En medio de intensos combates, se denuncian ejecuciones sumarias y bombardeos israelíes en la zona.
Al menos 203 personas han muerto en la provincia de Sweida, al sur de Siria, tras varios días de intensos enfrentamientos entre miembros de la minoría drusa, grupos beduinos y fuerzas de seguridad del régimen de Damasco, según informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) este martes 15 de julio.
La ONG, con sede en Londres y una amplia red de informantes en el terreno, detalló que entre los fallecidos se encuentran 92 drusos —incluidos 21 civiles presuntamente ejecutados de forma sumaria por fuerzas del gobierno—, 93 agentes de seguridad y 18 beduinos. La violencia estalló el fin de semana tras el secuestro de un líder local, lo que desató tensiones históricas entre comunidades.
Choques armados y promesas rotas
Tras dos días de combates, tropas gubernamentales enviadas desde Damasco ingresaron a la capital regional para intentar restaurar el control. Aunque el Ministerio de Defensa anunció inicialmente un acuerdo de alto el fuego, el despliegue de fuerzas policiales no logró frenar la violencia. Los combates se reanudaron poco después, marcados por una creciente desconfianza entre la población y las fuerzas del régimen.
El Ministerio del Interior acusó a “grupos armados fuera de la ley” de haber violado los acuerdos con “ataques traicioneros contra la Policía”, con el objetivo de “perturbar la seguridad y socavar los entendimientos alcanzados”. Sin embargo, organizaciones locales y residentes responsabilizan a las fuerzas de seguridad por abusos sistemáticos.
Denuncias de ejecuciones y descontento popular
La red de activistas AlSweida24 reportó a través de su cuenta en X (antes Twitter) que los combates continuaron durante la noche en distintos puntos de la ciudad, impulsados por el descontento social ante presuntas ejecuciones extrajudiciales y otras acciones represivas cometidas por tropas leales al gobierno.
El Observatorio también confirmó estas denuncias, reforzando el temor de que se esté produciendo una escalada más amplia del conflicto en una región históricamente más estable.
Israel también entra en escena
En medio del caos, Israel llevó a cabo varios bombardeos contra posiciones del ejército sirio en Sweida. Según un comunicado oficial, los ataques fueron ordenados por el primer ministro Benjamin Netanyahu, con el objetivo de proteger a la población drusa y evitar la presencia de fuerzas hostiles cerca de la frontera. Desde 1967, Israel ocupa los Altos del Golán, territorio sirio donde residen unos 24.000 drusos.
La situación sigue evolucionando con rapidez y genera preocupación internacional por el posible recrudecimiento del conflicto en una zona que, hasta ahora, había logrado mantenerse al margen de los peores episodios de la guerra civil siria.
